En lo que al cuidado de una bicicleta se refiere, en lo posible NO hay que:
1 - Andar en bicicleta en la playa, ya que:
+ Mojar la bicicleta con agua salada es perjudicial, es muy corrosiva a todos los niveles.
+ Exponer la bicicleta a la arena o andar sobre arena, sobre todo en de viento sobre arena seca es una mala idea: la arena es un agente "molador" o desgastante impresionante, que actúa como una trituradora sobre todas las partes móviles de la bici.
Si se anda por la playa, hay que lavarla inmediatamente después (ver limpieza diaria) incluso de forma más o menos profunda (ver limpieza esporádica), no seguir rodando.
La arena y la tierra se pega a la grasa y el aceite, acelerando su abración
La arena y la tierra se pega a la grasa y el aceite
de las partes móviles de la bicicleta, acelerando su abración.
2 - Mojarla o lavarla usando agua a presión.
Esto puede estropear aquellos mecanismos relativamente estancos que no están pensados para actuar mojados (bujes, caja y eje del pedalier, etc.). Por lo tanto, hay que evitar darle con el dedo en la manguera, o con las mangueras que tiran agua a presión, típicas de las estaciones de servicio, salvo quizás (y con mucho cuidado) en las gomas, o en aquellas bicicletas de caras, de "alta gama", que incluyen rulemanes o rodamientos y bujes herméticos ...pero esto es también un desperdicio de agua, por lo que tampoco lo recomendamos.
3 - Salir sin engrasar o aceitar la cadena.
Siempre viene bien rociarla con un poquito de grasa o aceite para bicicletas antes de salir a dar una vuelta, pero no en exceso, para evitar que se le adhiera demasiada suciedad.
4 - Frenar de forma racional.